January 15, 2012

Download: ¿Está permitido el aborto en caso de estupro o incesto? (PDF)

El niño/niña víctima de estupro

Coloque a dos bebés recién nacidos uno junto al otro sobre una mesa. Llame a especialistas médicos, científicos profesionales, ingenieros sociales y a geólogos líderes. Pida a técnicos que midan a los bebés, examinen sus cuerpos, observen su conducta, les saquen sangre les realicen todo tipo de pruebas de reacción. Luego deje que los especialistas nos digan cual de los bebés es producto del estupro. ¡No pueden!

El bebé víctima de estupro, como todos los bebés, es una obra de arte creada por Dios. Isaías 64:8 habla de que Dios es el alfarero que modela el barro creando algo hermoso. En el Salmo 139 la comparación es aun más precisa acerca de que es Dios mismo quien teje nuestros cuerpos dentro del vientre de nuestra madre.

El acto infame del estupro

El estupro, considerado por mucho tiempo como un acto sexual, ahora es reconocido como un acto de violencia, control y furia. Todas estas emociones se presentan en la violación de Tamar quien es violada por su medio hermano, Amnon, y la humillada Tamar, con justa razón, lo llama un “acto infame” (2 Samuel 13:12).

La indignación de la sociedad de hoy en día en contra de ese “acto infame”, exige venganza. ¡Alguien debe de pagar! Irónicamente, es el bebé inocente quien, por medio del aborto, recibe la sentencia de muerte. El aborto puede cumplir con las necesidades emocionales de una sociedad repudiada por la violación, pero no cumple con las necesidades de los dos seres humanos más afectados – la madre y el hijo o hija que espera.

El aborto vs el amor

El aborto como supuesta “solución”, por lo regular se ofrece por lástima a la víctima, claro, es algo bueno ya que es el sentimiento por medio del cual una persona comparte las condiciones de sufrimiento y dolor de otra persona. Sin embargo, ¡el amor es más grande que la lástima! La lástima ve a la mujer violada en su desolación y vergüenza. El amor ve su desolación y vergüenza, pero también ve a la mujer en relación con Dios quien la redime a través del sacrificio de su Hijo, Jesús. El amor ve el valor que Dios le da a la vida que está por nacer y saber que Él tiene un plan tanto para la madre como para el hijo que espera.

En 2 Reyes 14:6, se nos recuerda lo que el Señor dispuso, “A los padres nunca se les dará muerte por la culpa de sus hijos, ni a los hijos se les dará muerte por la culpa de sus padres”. Imponer la pena de muerte en la forma de un aborto a un bebé inocente, es hacer lo que Dios expresamente prohibió. Es repetir la “impiedad” intrínseca de la violación. A diferencia de una violación donde la mujer es víctima inocente, en el aborto ella se convierte en cómplice de un acto que destruye a un bebé inocente e indefenso.

El hecho de que la madre no fue de ninguna manera responsable del acto que llevó a la concepción del bebé, no le quita al bebe el derecho a la vida. La solución verdaderamente misericordiosa y amorosa es aquella que es tanto no violenta como portadora de vida. La orientación positiva, sensible, y cariñosa que motiva a cuidar y proteger a la otra víctima inocente de la violación o del incesto – al bebé no nacido – puede ser parte del proceso de sanación.

Incesto

El incesto implica una situación familiar compleja que no se podrá curar o dejará de existir por medio del aborto. El aborto promete el silencio y hace posible que el incesto continúe. La respuesta más eficaz para los embarazos que resultan del incesto, es lidiar con el ambiente donde le niña está siendo victimizada. Abortar al bebe de la niña y regresarla a la situación familiar que ocasionó el problema inicialmente, no es la solución.

Años después de que el incesto haya cesado, las mujeres que han sido víctimas del incesto reportan sentir dolor y heridas persistentes, pero muchas se aferran a la promesa del Salmo 147:3 que dice que Dios restaura a los abatidos y cubre con vendas sus heridas. Las victimas de la violación y del incesto sufren de autoestima por mucho tiempo, pero muchas dicen que eso fue lo les ayudó con el sentido de degradación en su relación personal con Jesús Cristo.

“Me ama tal cual soy”, dijo una de las víctimas. ¡“No tengo que ser perfecta o tengo que ganarme Su amor”! , dijo otra. “Estoy totalmente completa en Cristo”, escribió otra.

Cuando el amor nace

Si el valor de una vida humana tiene algún sentido, entonces ese valor no puede depender de, o disminuir por, las circunstancias que originaron la nueva vida humana. Dios diseña el tapiz de la vida de cada niño, ya sea que el niño sea el producto del amor y del matrimonio o el producto de una violación o del incesto. No es cuestión de cuándo inició la vida. Es cuestión de cuándo inició el amor, y el amor de Dios por cada niño inicia en Su mente y en su corazón antes de que hayan sido concebidos.

Dr. Jean Garton


Nota: Un buen recurso acerca del problema de la violación o del incesto es Victims and Victors. (David C. Reardon, Julie Makimaa, Amy Sobie editores. (Acorn Books, Springfield, IL; se encuentra disponible en el Elliot Institute: www.afterabortion.org) En este libro, aquellos que han sufrido un ataque sexual hablan acerca de sus embarazos, abortos e hijos. Algunas citas del libro pueden ser de ayuda para usted o para alguien que usted conozca:

“Yo, después de haber sufrido de estupro y de haber criado a un hijo ‘concebido del estupro’, me siento personalmente agredida e insultada cada vez que escucho que el aborto debería ser legal cuando es por una violación o por estupro. Siento que estamos siendo utilizadas para promover la cuestión del aborto sin que se nos haya pedido que contemos nuestro lado de la historia”.

“Después de que mi hija nació, fue amor a primera vista… sé que hice lo correcto al decidir tenerla”.

“Con frecuencia lloro. Lloro porque no pude detener los ataques. Lloro porque mi hija está muerta. Y lloro porque todavía siento dolor”.

“Dicen que el aborto es la salida fácil, lo mejor para todos, pero están equivocados. Han pasado más de 15 años, y todavía sufro”.

“El aborto no ayuda a resolver el problema—solo lo agrava y crea otro trauma para la víctima afligida, quitándole la única cosa que le puede dar alegría”.

“Los efectos del aborto tienen mucho mayor alcance en mi vida, que los efectos de la violación”.

“Le doy gracias a Dios por la Fortaleza que me dio en los malos momentos y por toda la felicidad que me dio en los buenos momentos. Nunca me arrepentiré de haber decidido haberle dado vida a mi hija”.

Para leer más acerca de las obras de las manos de Dios, lea el comentario “The Hands of God and the Value of Human Life”, en la página 840a de la PALABRA DE DIOS en Life Bible, que se encuentra disponible en: